Laguna de Guatavita

¿Residencia de alguna Divinidad? ¿Santuario de abluciones? O ¿base de extraterrestres?

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Fecha: Bogotá, mayo 25 de 1984, edición: N. 10 EL Terrícola
Directora: Regina Betancur – Por: Medardo Pérez Oviedo

ALGO DE HISTORIA

La idea de que la Historia es “Un Libro de oro en los pueblos” ha hecho que muchos se interesen por el estudio de nuestra cultura aborigen.

Creo aportar conciencia sobre la utilidad de la historia, como rama del saber humano indiscutible, porque su estudio produce el mejoramiento del alma y sus facultades: el de la memoria, el del juicio y el de la experiencia, porque nos apropiamos de la de los demás para adquirir prudencia; facultades del corazón porque lo ennoblecemos con ejemplos morales adecuados para todos los estados y situaciones de la vida social.

También creo que, con el apoyo gubernamental docente, podemos encontrar modelos de valor patriótico, rectitud, generosidad y heroísmo, dignos de imitación.

Mi misión, en este artículo, es enseñar y desarrollar el patriotismo y el civismo en la juventud. Puedo decir: “Si la repetición es madre de la ciencia, la realización es madre de recuerdo y del interés”. Es indispensable realizar obras para comprender, recordar y provocar entusiasmo en el estudio de las principales asignaturas relacionadas con nuestra cultura.

El imperio Chibcha

Sin duda alguna el imperio Chibcha fue el creador de la leyenda que en esta edición tratamos. En 1942, todo el imperio Chibcha contaba aproximadamente con un millón de habitantes que dominaba con sus gobernantes las siguientes regiones:

1. Guatavita, Cáqueza, y Ubate, gobernados por el cacique Guatavita.

  1. Ubaté Chiquinquirá y Moniquirá, tenían como gobernador el Cacique Susa. La nación Chibcha poblada todo el altiplano de la cordillera Oriental de los Andes, correspondiente a los actuales departamentos de Cundinamarca y Boyacá.

‘Chibcha` es el término aplicado a la gran familia lingüística cuyos pueblos habitaron desde Centroamérica hasta Ecuador, grupos que vivían (y aún viven sus descendientes) en el altiplano.

‘Muisca` significa ‘hombre’ o ‘persona’ nombre que ellos mismo se dieron. Los conquistadores los denominaron “Indios Moscas”. Después de analizar lo que se refiere al chibcha en sí mismo, o sea al hombre, la satisfacción de las necesidades, que podemos llamar vitales, nos toca considerar sus relaciones con la divinidad, o con los fuerzas superiores a que ha de referir su origen, la normal de su conducta, la protección de la vida y las esperanzas después de la muerte.

Uno de los aspectos más sobresaliente de la cultura Chibcha fue su religión, tanto por sus creencias como por sus concepciones elevadas de su culto.

Creencias y Leyendas

Dentro de las creencias y leyendas Chibchas podemos decir: Creían en un Dios creador llamado Chiminigagua, no representando en forma alguna. Este Dios creó el Sol llamado Zué, que significaba brillante, y la Luna llamada Chía. Hay muchas leyendas por ejemplo: El origen del Sol y la Luna en la pequeña laguna de Iguaque (hoy San Pedro), a dos leguas de Leyva y cuatro de Tunja, entre cerros inaccesibles, cubierta de espesa niebla y con sus protectores Bachué y Bochica con Chibchacum.

El espíritu del mal lo personificaban, los Chibchas, en Huitaca o Chía compañera de Bochica o Nemqueteba. En la teogonía chibcha se encuentran dos cultos superpuestos, contradicciones que se mezclan y confunden. Primero: El culto Lunar del agua que hacía de las lagunas la residencia de alguna divinidad y, por consiguiente, sus principales santuarios; los actos principales de la vida los celebraban con baños y abluciones, como el del Cacique de Guatavita que dio origen a…

 La leyenda de el Dorado

El origen de esta leyenda es el preciado tesoro de nuestra historia y el más valioso documento de nuestros nativos, los Chibchas. Contemplan el rito más celebre que motivará, años más tarde, tantas expediciones y hazañas de los conquistadores en busca de oro de la Laguna de Guatavita.

A esa laguna acudían por millones los indígenas y el acto principal de cánticos gritos y plegarias, consistía en el baño del Cacique. Este después de ungir todo su cuerpo con resinas lo cubría con una espesa capa de oro. Sobre su barca, que era la más grande de todas, eran colocadas las ofrendas: esmeraldas, perlas, ídolos y figurines, también oro. El Cacique subía sobre ella y ordenaba que la dirigieran al centro; mientras tanto, los sacerdotes y el pueblo arrojaban al agua las ofrendas y dádivas. En la orilla encendían fogatas y quemaban sahumerios de diferentes resinas, danzaban y hacían gran ruido con gritos e instrumentos.

El cacique se bañaba en la laguna, dejando en el fondo todos los tesoros ofrecidos. El pueblo estaba de espaldas, ante la laguna, para no profanar con su mirada la ceremonia en la cual también se sacrificaban animales, especialmente las aves y también en casos de guerra o de grandes necesidades, víctimas humanas, sobre todo niños. Según los cronistas, del descubrimiento y la conquista, los chibchas no eran antropófagos, ellos y los habitantes de Santa Marta constituían una excepción entre los pueblos indígenas colombianos.

El Sabeísmo Chibcha no pasaba del Sol, la Luna y del lucero de la tarde. Es común, en todos los pueblos primitivos, suponer un ser inmaterial detrás de los fenómenos naturales y de los actos materiales de hombre; ser que llamaban `doble’ u ‘otro yo’ la creencia en el ‘doble’ explica muchos actos que se atribuían a la de la metempsicosis.

El temor de lo desconocido y la conciencia de la propia debilidad, dieron origen al tabú o prohibición de tocar determinados objetos.

Los sacerdotes o jeques eran intermediarios entre los fieles y los dioses, constituían una casa especial, no se le permitía el matrimonio; el comercio de la coca constituía un monopolio de donde derivan su renta.

Ahora amigos lectores de ‘El Terrícola’, después de haber presentado la historia real sobre la Leyenda de El Dorado, las características de la Laguna de Guatavita  y detalles de los moradores Chibchas; quiero presentar a ustedes los conceptos emitidos por personalidades, como la directora de éste periódico Regina Betancur (Regina “11”).

Comunicación con otros países 

Habla Regina Betancur, Regina “11”: “Esta es una fuente natural de agua, con nacimiento propio. La protege una fuerza inexplicable que le permite su conservación”. Al preguntársele sobre las explotaciones e investigaciones que se han desarrollado en torno de sus tesoros comentó, para El Terrícola: “La Laguna de Guatavita tiene comunicación subterránea directa con países como Bolivia Perú y Argentina. Todo esto se explica cuando buzos alemanes, franceses y norteamericanos han penetrado a sus profundidades para explorar sus tesoros y determinar su naturaleza, lo único que han encontrado, para sorpresa de ellos, es profundidad donde sus aparatos y equipos de investigación, extrañamente, no funcionan ni reaccionan a los objetivos de los investigadores. ¿La explicación? Algún campo magnético de poder y de fuerzas internas en sus aguas” La maestra, Regina “11”, con sus trances y viajes astrales afirma:

“La laguna no tiene fin. Podemos analizarlo, sin ir muy lejos, observando cómo los embalses y represas aledañas de Tominé y la del Sisga son víctimas de la sequía. La cantidad de agua represada está disminuyendo a causa de la escasez de lluvias.

“La Laguna de Guatavita, como otras de leyenda y enigma, permanece profunda para entender los fenómenos y explicar sus efectos”.

Regina “11”, visito la región para adelantar estudios sobre lo que es la Residencia de alguna Divinidad, el Santuario de abluciones y cultos, y el sitio por excelencia de turismo ante el mundo.

Es un lugar completamente magnético y especial, donde se descubrirán muchas cosas que dejará al mundo asombrado.

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