Poema a Colombia

Seremos la vitrina engalanada de sorpresas, de bellos pétalos y orquídeas plantadas...

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Fecha: Bogotá, octubre de 1982, edición: N. 1 EL Terrícola
Directora: Regina Betancur 

Hoy late mi corazón el deseo de abrirte las entrañas, y de tu profunda oscuridad, oh Colombia amada, revolverte la conciencia hasta que muestres tu luz desaforada.

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Sacar de ahí el abono de la paz que tanto ocultas, y entregarle de nuevo al colombiano la dignidad que perdió por sus errores,

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En sus ojos colocarle una esmeralda, color que abarca la riqueza de su Patria; y en sus labios un rubí de primavera y ungirlo de oro sus cabellos para que eructe la paz de su sonrisa.

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Seremos la vitrina engalanada de sorpresas, de bellos pétalos y orquídeas plantadas; seremos, oh Colombia amada, el despertar de ruiseñores alborozando los nuevos y viejos Continentes, que al unísono verterán sus corrientes, para involucrarse en el despertar de justos, y verter, entonces, lo que fuera dolor e injusto en nidos de paz y algarabía, en gritos de júbilo y justicia; porque al fin el hombre conoció su grandeza y encontró la justa paz de su madre naturaleza, aquí llamada Colombia, siempre fecunda y fertilizada. 

Con amor,

 

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