El algodón y el aceite magnetizado en forma de triángulo

Muchas gracias Maestra y le deseamos salud, dinero, amor y felicidad!

0
763

Imagen Pixabay

*La letra “C” ha sido remplazada por la leta “K” ya que según la maestra, esta tiene más fuerza. Disfruta de este testimonio. 

*Maestra, kería komentarle acerca de algo que hicimos en mi casa.

Desde principio de año se nos ocurrió la idea de ubicar sobre el techo de la casa, en forma de triángulo, unos algodones magnetizados, con aceite magnetizado; en la parte superior de la fachada pusimos dos algodones, uno en cada extremo y en la parte trasera de la casa también, en la superior colocamos otro algodón, cada uno de estos metido en una mallita plástica en las que vienen las verduras y las sujetamos con hilos y puntillas para que los vientos y los gatos de los vecinos ke andan por los techos no se los llevaran.

Puede interesarle: La maestra Romo, un gran ejemplo y su testimonio de vida

Resulta ke hoy 9 de marzo de 2017, hubo un fuerte huracán con lluvias, el cual dañó algunos techos de viviendas aledañas a la de nosotros; cuando empezó invocamos a Santa Bárbara como usted ha indicado, y fue menguando, pero antes de ke parara del todo el huracán, se sintió caer algo durísimo en el techo, y como aún estaba lloviendo solo pudimos esperar a ke escampara. Cuando lo hizo sacamos la escalera para mirar ké había sucedido y vimos solo un pedazo de lata de un metro de largo por 30 cm de ancho de la casa del vecino de enseguida ke cayó sobre el techo nuestro, pero kuál sería la sorpresa ke nos llevamos cuando vimos en el techo del otro vecino de enseguida, que había caído una tapa de tanque de reserva de 500 litros que le reventó unas tejas, y se les metió el agua, ahí nos dimos cuenta de otros vecinos que tenían tejas reventadas, mientras ke las de nosotros permanecieron intactas, y gracias a que pusimos los algodones sobre el techo protegiendo desde arriba, para que así, en esa forma, desvíe las tormentas; además mirando con uno de mis hermanos esa tapa no sabemos desde dónde vino volando, pero si no hubiera sido por los algodones podría haber caído en nuestro techo, pero gracias a Dios, a usted y los algodones no pasó nada grave y no nos cayó a nosotros.

Otros testimonios: La espera de un hijo

Muchas gracias maestra y le deseamos salud, dinero, amor y felicidad!

Juan Karlos Márquez López

No hay comentarios

Dejar respuesta